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La
Mente
de
Cristo

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“Escudriñad las escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.”

Juan 5:39

Índice
1. Introducción 4
2. Declaración de Fe 6
3. ¿Quiénes Somos? 12
4. Misión 12
5. Visión 13
6. Objetivos 14
7. Historia 16
8. Nombre del Ministerio 17
9. Bautismo en Agua 90
10. La Cena del Señor 10
11. Lavatorio de Pies 20
12. Aceite Ungido 30
13. Imposición de Mano 40
14. Ayuno 50
15. Ofrendas 60
16. Diezmos 70
17. Aborto 80
18. El Espíritu Santo 90
19. La Iglesia 10
20. La Iglesia el cuerpo de Cristo 20
21. Alcohol 30
22. Cigarrillo 40
23. La Familia 50
24. Ayuda al Prójimo 60
25. La Palabra Infalible 70
26. Justificación y Pecado 80
27. Reinado milenial 90
28. Nuevo cielo y Tierra 10
29. Salvación del Hombre 20
30. El lago de Fuego 30
31. Los dichos del Cristo 40
32. Estructura Adm. 50
33. Estatutos Generales 60
34. Estatutos Específicos 70
35. Ministerio y Evangeliz. 80
36. Cuerpo Misionero 90
37. Funciones de la Iglesia 10
38. Código de Vestimenta 20
39. Matrimonio Eclesiástico 30
40. Preparación niños 40
41. Proselitismo Político 50
42. Escudriñar Escrituras 60
43. Ordenanzas servicios 70
44. Documentos miembros 80
45. Formato de actas 90
46. Licencias Pastorales 10
47. Ejecución 20
48. Convenciones 30
49. Capellanías 20
50. Info. General y Jurídica 10
51. Enmiendas 30
INTRODUCCIÓN

Con nuestros corazones colmados de gratitud y profundo respeto expresamos nuestros más sinceros agradecimientos a quienes integramos la Iglesia del Ministerio Internacional Jesús es la Roca Inc., por haber hecho posible con sus prácticas de vida cristiana y aportes al documento que presentamos “Libro de Estatutos del Ministerio Internacional Jesús es la Roca Inc.”.

Desde los fundamentos mismos de nuestra fe, reconocemos a Jesucristo como nuestra inquebrantable Roca espiritual, siendo la fuente de toda vida y abundancia. Como enseña la Escritura en 1 Corintios 10:4: "y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo." Él es nuestro sustento en todo tiempo, quien nos protege en cada paso de nuestras vidas, tal como Él proveyó para su pueblo en el desierto, manifestando su poder y gloria.

Nuestros estatutos no son un conjunto de reglas humanas; son, en esencia, una expresión tangible y viva de nuestra Declaración de Fe, fundamentada totalmente en la Biblia, la única y bendita palabra inspirada por el espíritu santo de Dios que nos ha dejado como legado 2 Timoteo 3:16-17. “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

Hemos puesto por escrito estos principios bíblicos para guiar y enseñar, conforme a las sagradas escrituras y que este Ministerio ante Dios y ante terceros se mantenga fiel, sirviendo como un registro histórico de nuestro compromiso.

Buscamos establecer una base sólida y transparente para la capacitación de líderes y para preparar a las sucesivas generaciones en crecimiento bíblico y espiritual, garantizando que el mover de Dios en el “Ministerio Internacional Jesús es la Roca Inc." se mantenga puro y conforme a su voluntad; como se muestra en nuestra Declaración de Fe, creemos plenamente en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en el cumplimiento profético, en el derramamiento del Espíritu Santo, y en la venida gloriosa de nuestro Señor Jesucristo.

Estos estatutos reflejan nuestra convicción de fe en un solo Dios, creador de todo, y en la salvación obtenida por gracia a través de la muerte vicaria de Cristo en la cruz del calvario lugar llamado Gólgota, que significa “lugar de la calavera”.

La biblia nos exhorta a “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor “, Hebreos 12:14”, obedeciendo por fe y santificándonos a través del poder del Espíritu Santo; rechazando el pecado y buscando el plan de Dios.

Este documento está dirigido a cada miembro, líder y colaborador del "Ministerio Internacional Jesús es la Roca Inc.", tanto actuales como futuros. Al establecer la estructura y el orden divino que nos rige, buscamos enseñar la unidad, la transparencia y la sana doctrina, permitiendo que la abundancia de Dios fluya en nosotros conforme a sus riquezas en glorias.

Que, al leer y vivir conforme a estos estatutos fundamentado plenamente en la palabra de Dios, el Nombre de Jesús sea glorificado, que la Iglesia sea edificada, y que este Ministerio siga siendo una fuente de verdad y esperanza para la humanidad, el Ministerio Internacional Jesús es la roca Inc. se compromete ante Dios y los hombres a enseñar la verdad, según el Evangelio de Juan 8:32, "y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres".

DECLARACIÓN DE FE

Nuestros Principios de fe son: Creer plenamente en Dios padre, hijo y espíritu santo, en el cumplimiento de la ley y los profetas, en el derramamiento del espíritu santo, en la venida de nuestro señor Jesucristo como hijo de Dios; En el rapto y en la segunda venida de Jesucristo hijo de Dios. Ref. 1 Cor. 15;51-52, 1 Juan 5; 7-13, Mt. 28:19, Sn Juan 14: 15-18, Hch. 1:8, Rom. 8: 14-16, 2 Cor. 13:14, Joel 2:28, Isaías 32:15, Ez. 36:26-29, 1 Tes. 4:15-18, Mt. 24:30-31 Hch. 1:11 Efesios 2:20.

Presentamos por escrito los principios bíblicos que guían en unidad y armonía el propósito de los fundadores del Ministerio Internacional Jesús es la Roca Inc.; se inscribe en varios aspectos.

Primero: su registro histórico para evidencia de su compromiso ante Dios y ante terceros.

Segundo: tener una base tangible de cualquier proceso de capacitación de líderes y de sucesivas generaciones en crecimiento espiritual.

A continuación, los principales fundamentos que definen esta “Declaración de Fe” Fundamentada totalmente en la Biblia como único escrito que nos ha dejado Dios. Ref. 2 Timoteo 3:16-17.

CREEMOS

En un solo Dios, vivo y verdadero, perfecto, perpetuo e inmutable, existiendo eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Ref. Deut. 6:4, Mt. 28:19, I Cor. 8:6, Apocalipsis. 4:11.

En que Dios es Espíritu y que ningún hombre lo ha visto jamás, por tanto, su adoración tiene que ser en Espíritu; siendo ésta la base de la prohibición que hace Dios de hacer o tener imágenes. Ref. Sn Juan 4:24, 1 Cor. 2:10-16, Rom. 8:14, 2 Cor. 3:17, 1 Juan 4:2, Ex. 20:18-26.

Dios es el único creador del universo y todo lo que en el hay, Incluyendo al hombre y todo ser viviente, el universo no existió, ni es resultado de una materia preexistente que luego explotó. Hubo un principio y éste lo originó Dios el eterno. Ref. Gen. 1:1, 1 Juan 1:1-3.

La esencia de Dios es: la Omnisciencia, ya que conoce desde la eternidad todas las cosas, y sabe todo lo que ha de suceder; la Omnipotencia porque todo lo que el señala y promete así se hará y se cumplirá; la Omnipresencia por cuanto está presente en todas partes y posee el conocimiento completo de lo que acontece y la Eternidad e Inmutabilidad, es decir, no tiene principio ni fin y no sufre cambio alguno en dicha eternidad. Ref. Sal. 139:1-6, Jeremías 23:24, 1 Juan 3:20, Gen. 18:14, Jeremías 32:17, Mt. 19:26, Hch. 15:18, Sal 147: 4, Sal 107: 25-29, Stg. 4:12-15, Sal 139: 7-12, Sal 102:24-27.

En Dios reside la santidad, la equidad y justicia; el Amor, misericordia y bondad, todas esencialmente relacionadas y dependientes del máximo atributo que es Su Santidad. Ref. 1 Pd 1:15-16, Sal 116:5, Sal 145: 17, 1 Juan 1:9, Ef. 2:4, Juan 3:16.

La Biblia, como la palabra infalible de Dios, inspirada por el espíritu santo, verbalmente, sin error en los manuscritos originales, la cual es la norma suprema y de autoridad para la fe y la vida. Asimismo, en la interpretación literal de la biblia y no en una interpretación espiritual o figurativa, por cuanto cada simbolismo utilizado en diferentes momentos en la biblia, el mismo Dios lo ha explicado para evitar la distorsión de Su palabra, por ejemplo, la visión de Daniel y las parábolas. Ref. Isaías 8:20; Mat. 1:22; Juan 10:35; Gál. 3:16; II Tim 3:16-17; II Pedro 1:19-21.

En el nacimiento virginal y sobrenatural del Señor Jesucristo, por medio del Espíritu Santo. Nuestro Señor nació de simiente de mujer, simiente de Abraham y linaje de David. Ref. Mateo 1:1, Isaías 7:14, Isaías 9:6-7, Mt. 1:16, Lcs 1:27, Lcs. 1:35, Sn. Juan 1:14, romanos 1:3, Sn. Juan 8:58, Heb. 2:14- 17.

Que nuestro Señor Jesucristo es la segunda persona de la trinidad y, por ende, posee las cualidades propias de Dios padre, su preexistencia, poder para dar vida; Inmutabilidad, es el mismo ayer, hoy y siempre y en el habita toda la plenitud de Dios. Si bien nuestro Señor tuvo una naturaleza física y humana porque tuvo un espíritu, un alma y un cuerpo, y además sintió cansancio, sed, lloró, dormía, fue tentado, pero no pecó. Por tanto, al no estar determinado por la condición pecaminosa, es el único que ha estado con Dios padre y ha sido uno con Dios, fue, es y siempre será Dios. Ref. Juan 1:1-4, Sn. Juan 1: 12-15, Sn. Juan 1:32-34, Sn. Juan 5:21-26, Sn. Juan 8: 14-19, Sn. Juan 8:28-29, Sn. Juan 8:44-51, 1 Pd 2:22-25, Hb 13:8.

Nuestro Señor Jesucristo ejerció mandatos divinos: es Creador, sustentador de todas las cosas, perdona pecados, hace milagros, tiene en sus manos el poder de la resurrección y el juicio de todos los hombres y su muerte es la fuente de la salvación del hombre ya que resuelve el problema del pecado como fuente de separación entre el hombre y Dios. Ref. Col 1:17, Hb 1:3, Marc. 2: 5-10, Lcs 7:48, 1 Juan 5: 22, Sn. Juan 6: 39, 1 Juan 6:40-54, Sn. Juan 6:11:25, Mt. 20:28, Rom 5:6-11, Rom 6 4-9, Lcs 7:11-18.

En la resurrección de Jesucristo de entre los muertos y en su ascensión a la diestra de la Majestad en las alturas, donde ministra ahora como el Sumo Sacerdote y abogado a favor del creyente. Ref. Mt.9:18-26, Mt. 28:6 –7, Hch. 1:9-11, Rom. 8:34, I Juan 2:1, Lcs. 24:36-40.

Creemos en la deidad del espíritu santo, la tercera persona de la trinidad, quien glorifica a Jesucristo, convence al pecador de su condición, regenera al creyente y lo guía, instruye y capacita para la vida y el servicio en su obra. Ref. Mat. 28:19, Juan 16:8-11, Juan 16:13-14, Hch 5:3-4, I Cor. 6:19, Ef. 4:30; Tito 3:5.

Creemos en la salvación y el perdón de pecados por la gracia de Dios, mediante la fe personal en la muerte vicaria del Señor Jesucristo. Por medio de esta fe, somos regenerados para ser partícipes de la naturaleza divina y Cristo habita hoy en el corazón del creyente. Ref. Ef. 2: 4-9, I Ped. 1: 18-19, 1 Ped. 2:24, 2 Pd.1: 4, Gál.3:26, Ro.10:8-10.

Viviendo una vida cristiana en victoria, por medio de la obediencia de fe a través del poder del Espíritu Santo, quien nos ayuda a alimentar más a nuestro espíritu que la naturaleza carnal ya no podemos vivir más en pecado. (Rom. 6:1-14; colosense 3:1-4; Gal. 2:20).

En la Doctrina del Arrepentimiento el cual es un don divino, no una obra humana y es algo tan prominente para Dios, que fue lo primero que Juan el Bautista predicó antes de que Jesucristo empezara su ministerio. Este arrepentimiento transforma nuestra mente, emociones y voluntad, llevándonos a confesar el pecado y a separarnos de él para recibir el perdón de Dios. Ref. Mt. 3:1,2, Mt. 4:17, Lcs. 24:47, 2 Pd. 3:9, Sal 38:18, Hch. 11:18, Hch.2:38.

Creemos en la justificación como el acto de la gracia de Dios que transforma nuestra posición legal delante de Él; por la cual nos declara justos y nos libera de toda culpabilidad y castigo, otorgándonos un perdón absoluto y gratuito mediante la fe en Jesucristo. Ref. Rom. 3:24, Rom.8:1, Rom. 8:32-34.

Creemos en la santificación como la obra de Dios en nosotros que nos capacita para rechazar el pecado, deleitarnos en su Palabra y seguir su propósito. Entendemos que la santificación es posicional e inmediato al creer, progresiva durante nuestra vida y será completa al ver al Señor; un proceso de crecimiento continuo hacia la madurez en Cristo. Ref. 1 Tes. 4:3, 2 Cor.3:18, 1 Tes. 3:13, Fil 3:12-14.

Creemos en la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, la cual será personal, corporal, visible e inminente. Esta Esperanza Buenaventura es la culminación del plan de Dios, donde el Rey regresará con poder y gran gloria para establecer su reino eterno. Ref. Hch.1:10-11, Mt. Cap. 24 y 25, Apocalipsis.1:7, I Tes. 1: 9-10, 2 Pd.3:10-12, Zac. 14:1-9.

Cristo se manifiesta en dos etapas: primero, su venida por sus santos en el rapto y, posteriormente, su venida con sus santos a la tierra. Ref. Mt. 24:36-42, 1 Corintios 15: 50-52, 1 Tes. 4:13-17, Dnl 12:2, Ap. 7: 13-17, Ap. 20: 4-15, Ap. 22:12.

Creemos que el Rapto ocurrirá antes de la Tribulación. En ese instante, los muertos en Cristo resucitarán primero y los que vivamos seremos transformados para encontrarnos con el Señor en el aire, Al ser arrebatada la Iglesia, el Espíritu Santo cesará Su obra de detener el mal en este mundo, permitiendo que se manifieste el plan final de los tiempos. Ref. 1 Tes.4: 13-18, ,1Cor. 15:51-54.

la Biblia distingue los siguientes juicios establecidos por Dios

El Tribunal de Cristo: Donde se evaluarán las obras de los santos para recibir recompensa. Ref. 2 Cor. 5:10; 1 Cor. 3:11-15.

El Juicio de las Naciones: Que ocurrirá tras la venida gloriosa de Cristo a la tierra. Ref. Mt. 25:31-46.

El Juicio de Israel: El proceso de purificación profetizado por el cual Dios tratara con el pueblo del pacto a su regreso. Ref. Ez. 20:37-38.

El Juicio de los ángeles caídos: La ejecución de la sentencia definitiva sobre los seres espirituales rebeldes que no guardaron su dignidad, los cuales serán juzgados por cristo y su iglesia para recibir su castigo eterno tras el milenio. Ref. Judas 1:6; 2 Pedro 2:4-22.

El Juicio del Gran Trono Blanco: El juicio final de los impíos y de todos los que rechazaron la gracia de Dios, los muertos sin cristo comparecerán ante su presencia para ser juzgados según sus obras y por no allarse inscrito en el libro de la vida. Ref. Juan 5:25-29; Ap. 20:11-15.

La Gran Tribulación tendrá un período de tres años y medio de máxima intensidad, culminando en la Batalla de Armagedón (en el valle de Meguido). Allí, el Señor Jesucristo descenderá en gloria para derrotar por completo a la bestia, al falso profeta y a los ejércitos de las naciones. Este triunfo es el cumplimiento de la profecía donde el Reino de Dios desmenuza los reinos del mundo para establecerse por siempre que, sobre el Estado de Israel, Dios enviará a dos testigos, cuyo poder será como el de Moisés y Elías a predicar a Su pueblo. Ref. Dn 9:27, Dn 2:35, Dn 2:44-45; Ap. 19:11-21.

Creemos que, al regreso de Cristo en gloria, Satanás será atado por mil años, perdiendo su influencia sobre las naciones durante el reino mesiánico. Al finalizar este tiempo, será desatado por un breve período para intentar, en su última rebelión, derrocar el reino de nuestro Señor. Finalmente, será derrotado y lanzado al lago de fuego y azufre, donde recibirá su condenación eterna y definitiva. Ref. Ap. 20:2-3, Ap. 7-10.

La figura de la Bestia señalada en las Escrituras representa al “cuerno pequeño” y al “desolador” profetizados por Daniel, así como a la “abominación desoladora” de la que advirtió nuestro Señor Jesús. Este personaje, conocido como el Anticristo, es el último exponente del orden político mundial bajo el dominio de Satanás, y será destruido por el resplandor de la venida de Cristo. Ref. Dn. 2:34-35; Dn. 7:8, Dn 7:13-27, Mt. 24:15; 2 Tes. 2:8; Ap. 13:1-8; Ap. 19:19-20.

Durante el Milenio, nuestro Señor Jesucristo reinará como Rey de reyes, junto con Sus apóstoles y Su Iglesia, ejerciendo señorío sobre las naciones de la tierra, al finalizar este período, se llevará a cabo el Juicio del Gran Trono Blanco para dar paso al estado eterno: el advenimiento de un cielo nuevo y una nueva tierra, donde Dios habitará con Su pueblo para siempre. Ref. Ap. 20:4-6; Mt. 19:28, Ap. 20:11-15; Ap. Cap. 21 y 22.

Creemos que el deber principal de la Iglesia es cumplir la Gran Comisión: llevar el Evangelio a todas las naciones para hacer discípulos de Jesucristo. Asimismo, es nuestra responsabilidad guiar a los creyentes en la obediencia al Señor a través del paso del bautismo y la celebración de la Santa Cena, conmemorando Su sacrificio hasta que Él venga. Ref. Mt. 28:19-20; 1 Cor. 11:23-26.

Creemos que los dones espirituales son regalos de la gracia de Dios otorgados a los creyentes para la edificación de la Iglesia Reconocemos que el Espíritu Santo reparte dones diversos según Su voluntad; por lo tanto, ningún don particular es la única evidencia de Su presencia en el creyente Siendo Dios un-Dios de orden y no de confusión, el ejercicio de cualquier don debe procurar siempre el bienestar común y la paz, pues aquello que genera desorden no procede del Espíritu Santo. Ref. Ef. 4:11-12, 1 Cor. 12:4-11, 1 Cor. 14:26, 33, 40.

Creemos que todo creyente recibe el mismo Espíritu Santo en el momento de su nuevo nacimiento, al reconocer a Jesucristo como su único y suficiente Salvador. En ese instante, el Espíritu Santo viene a morar en nosotros, sellándonos y bautizándonos para formar parte de un solo cuerpo, que es la Iglesia 1 Cor. 12:13; Ef. 1:13-14.

TESTIMONIO DEL ESPIRITU

Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Ref. 1 Juan 5; 6-12.

CONOCIMIENTO DE LA VIDA ETERNA

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte. Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna. Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén. Ref. 1 Juan 5; 13-21.

Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Sn Juan 3;16-21).

Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. (Romanos 10:9-13).

QUIENES SOMOS?

El Ministerio Internacional Jesús es la Roca Inc, somos una comunidad de fe, plenamente establecido bajo los cimientos de las Sagradas Escrituras. Nos identificamos como un cuerpo de creyentes cuya base y fundamentos inquebrantables es Jesucristo, la Roca eterna, y que vivimos en la plenitud del Espíritu Santo.

Nuestra identidad nace en la firme creencia de la unidad de Dios y su deidad del Padre, Hijo y Espíritu Santo, como lo proclama nuestra Declaración de Fe. Esto no es un principio teológico, sino la esencia de nuestra adoración y la guía de nuestro diario vivir. Nos distinguimos por ser una congregación donde la enseñanza bíblica profunda es primordial, el discipulado es una prioridad para el crecimiento individual - colectivo, la alabanza y adoración sincera es una expresión constante de nuestra creencia.

Valoramos la unidad de nuestro Dios, la familia como núcleo de la sociedad y la iglesia, el servicio abnegado a Dios y al prójimo, y el compromiso con la verdad de Su Palabra. Cada miembro de el "Ministerio Internacional Jesús es la Roca inc" es parte activa de una familia espiritual que busca reflejar el amor de Dios y extender Su Reino.

MISION

La misión del Ministerio Internacional Jesús es la Roca inc. es profesar el Evangelio infalible de Cristo, basado en la ley, los profetas, el derramamiento del Espíritu Santo, llevando fielmente y enseñando a las personas la verdad de Cristo, también impartida por los apóstoles que fueron instruidos por nuestro señor y salvador Jesucristo; transformando sus vidas con la creencia de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Nos dedicamos a discipular a creyentes de todas las naciones, enseñándoles la Palabra perfecta de Dios y capacitándolos para vivir vidas en santidad que agraden y glorifiquen el nombre de nuestro señor Jesucristo.

Exaltamos el nombre de Cristo a través de la adoración genuina, la comunión amorosa y el servicio activo, extendiendo el Reino de Dios aquí en la tierra y preparando a las futuras generaciones para el retorno de nuestro Señor.

VISION

La visión del Ministerio Internacional Jesús es la Roca inc es ser un medio de ayuda espiritual y ganar almas para Cristo, cuyo impacto trascienda las fronteras, reflejando plenamente el carácter de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Nuestro Anhelo es ver a cada miembro transformado por el poder del espíritu santo manifestado en el Evangelio de Cristo, viviendo en santidad, madurez espiritual y total dependencia en Jesucristo siendo la principal piedra del ángulo.

Nos visualizamos como una familia de fe unida y apasionada, levantando generaciones de líderes y discípulos comprometidos a llevar el mensaje de salvación y esperanza a cada rincón del mundo, manifestando la gloria de Dios a través de vidas que testifican su amor y poder. Aspiramos a ser un medio de luz y verdad, edificando el Reino de Dios con excelencia y pasión hasta el glorioso retorno de nuestro Señor.

OBJETIVOS

En el Ministerio Internacional Jesús es la Roca inc, nuestros objetivos están firmemente arraigados en nuestra misión y visión, buscando glorificar a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo en cada acción. Nos esforzamos por alcanzar metas específicas que impulsen el crecimiento espiritual y numérico, la capacitación de líderes y el impacto en nuestra comunidad y más allá.

Objectivos Generales

Evangelismo y Crecimiento
Proclamar activamente el Evangelio a nivel local y global, buscando alcanzar a más personas que conozcan a Jesucristo como su Señor y Salvador.

Incrementar anualmente el número de nuevos creyentes que se integran a la familia de la iglesia, facilitando su vínculo y discipulado.

Discipulado y Formación Espiritual

Establecer y fortalecer programas de discipulado que guíen a los creyentes en un crecimiento continuo en la fe, el conocimiento bíblico.

Instruir y fortalecer a cada miembro para que descubra y desarrolle sus dones y talentos espirituales, y los utilice a fin de la edificación del Cuerpo de Cristo.

Adoración y Comunión

Formar un ambiente de adoración genuina y apasionada que honre a Dios en Espíritu y en verdad, fomentando encuentros personales con la presencia divina del espíritu santo.

Objetivos Especificos

Fortalecer la comunión entre los miembros, creando una comunidad donde el amor a Dios y al prójimo, el apoyo mutuo y la unidad sean evidentes, dentro de nuestra congregación.

Desarrollo de Liderazgo y Servicio

Identificar, formar y comisionar nuevas generaciones de líderes comprometidos con la visión y el ministerio, preparándolos para el servicio y la expansión del Reino de Dios en la tierra.

Impulsar iniciativas de servicio a la comunidad, demostrando el amor de Cristo a través de acciones concretas que respondan a las necesidades de nuestro entorno.